Modelos IA y la precarización
en la industria del modelaje
Fotoperiodista, colaborador de Quadro Magazine, portada de Revista Geográfica IPGH, Diners. Colaborador: Agencia Tegantai, Acción Ecológica, Notimercio, Archiveros Sin Fronteras, Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, La Convivencia y la No Repetición de Colombia CEV. Ganador del segundo premio de concurso de fotografía en el concurso “Los secretos del bosque”. Varias publicaciones en cuento y poesía, crónica, así como investigaciones. Colecciona postales.
Por José Elías Armendáriz
Fergie Farias es una modelo a carta cabal, su imagen ha aparecido en revistas en todo el mundo. Ha sido el rostro de grandes firmas nacionales. Su meteórica carrera no es una historia de éxito, sino de esfuerzo. Ella padece Trastorno Dismórfico Corporal (TDC) o dismorfofobia, lo que la hace proclive a ataques de pánico y a lastimarse a sí misma. Su condición médica también le genera preocupación excesiva y obsesiva por defectos físicos percibidos, que son imperceptibles, mínimos o inexistentes para los demás. En un mundo que glorifica la imagen perfecta, luchar por no convertirse en una copia de IA o en una estrella al alza con fondos mafiosos, es la mejor forma de existir.
Según el Ministerio de Salud Pública del Ecuador (MSP), el 30 % de la población presenta algún trastorno mental, siendo los más comunes la depresión y la ansiedad. Las consultas por depresión pasaron de 113,000 en 2023 a 128,000 en 2024, alcanzando un récord de 146,000 en 2025.
En 2023 se registraron 934,126 atenciones en la red de salud pública, y hasta agosto de 2024 se reportaron más de 700,000 atenciones, evidenciando un incremento continuo.
Punto de quiebre
«Nunca había estado frente a una cámara profesional, así que me dije: voy a actuar como si supiera actuar, vamos a hacer esto y lo vamos a hacer bien».

Fergie lleva 5 años en el modelaje, cuando empezó, no creyó durar ni unmes en el medio, porque nunca se sintió atraída por el modelaje. El inicio de su carrera fue un resultado de la pandemia, pues, Fergie estudió psicología en la UDLA, pero debido al COVID19 terminó encerrada por más de un año con su familia, en Esmeraldas.
La pandemia fue un punto de quiebre; había dejado los estudios y ya no podía continuar la carrera; su única opción era empezar a trabajar, pero no encontraba ninguna oportunidad laboral. Las cosas fueron de mal en peor, pues la pandemia generó mucho desempleo. Empezó a buscar posibilidades en las castineras de la capital, donde tocó muchas puertas, pues recordó que una vez el dueño de una de ellas le entregó una tarjeta.
Su cambio fue profundo, no solo de imagen; tuvo que adaptar nuevas rutinas de vida, aunque ella misma reconoce que no es muy afín a tener rutinas. Es así que en el 2022 empezó a ser seleccionada en los castings y ganó suficiente experiencia convirtiéndose en uno de los rostros de la campaña del edificio Qondesa, de Uribe Schwarzkopf.
El trabajo duro nos permite mejorar cada día, dice Fergie; su éxito se da por las recomendaciones y el «boca a boca», que es la mejor propaganda que existe. Ella otorga un valor muy importante al trabajo humano, es por ello que no está de acuerdo con la IA. Sostiene que, desde que comenzó el boom de la Inteligencia Artificial, se han subvertido los papeles en publicidad y en campañas de moda, ya que se pierde el valor humano que debería estar ahí.
La IA y el ser humano
«Se supone que en publicidad se intenta vender experiencias que los seres humanos quieren. He visto que ciertas marcas de diseñadores la han usado para campañas y se ve totalmente falso».
Hay un componente de desplazamiento del trabajo; una modelo humana a lo mucho puede realizar dos o hasta tres comerciales al día. A una modelo de IA le basta ser programada y podrá hacer 10 o hasta 20 desfiles el mismo día. Las marcas ahorran costos al usar modelos generativas porque son más baratas, no necesitan descansar y además pueden ser programadas para realizar todo tipo de eventos.
«Invierten menos dinero, eso es todo, no creo que sea porque son mejores».
Las modelos «humanas» tienen líneas rojas que no están dispuestas a pasar; en el caso de Fergie, ella no está dispuesta a ser promotora o anfitriona, pues, según su perspectiva, eso no es modelar; el modelaje es un arte.
Las modelos IA y las humanas pueden hacer desnudos y ambas pueden hacer arte o caer en lo vulgar; hay una delgada línea entre las dos. La diferencia radica en que una modelo puede decidir, en tanto que una IA solo ejecuta. El desnudo artístico no es el desnudo de una revista para adultos, y la gente lo confunde con frecuencia, y tanto el topless como el boudoir pueden ser expresiones muy hermosas.
Del modelaje y EL TRÁFICO DE PERSONAS
Es importante distinguir las diferencias porque muchas empresas van de la mano con la trata de personas; las y los jóvenes que entran al modelaje deben tener claro que, el trabajo duro es lo único que les dará resultados y evitar la ansiedad o desesperación por obtener las cosas rápido, porque el modelaje es de paciencia y de constancia. La ruta rápida siempre lleva a caminos peligrosos, según comenta Fergie.
Muchas castineras se manejan vendiendo sueños, y «hay que tener el filtro para cuidarse», dice Fergie. Ecuador no se maneja por agencias de modelos como en otros países; en el Ecuador las modelos suelen ser independientes, por lo que controlan los eventos para ser vistas, ir a los castings, etc. La modelo recomienda moverse mucho en el medio, si, pero buscar siempre rodearse de verdaderas agencias de casting, no confundirlas con agencias «promotoras» de modelos.
«Cuando estás dentro del medio, te enteras de cosas, como que hay quienes llevaron modelos a fiestas privadas, etc.»
En los últimos años han aparecido varias historias de modelos que han sido vinculadas con el narcotráfico y la política; varias de ellas han sido asesinadas y otras tantas han caído ante la justicia. En el discurso público, estas figuras suelen ser presentadas como víctimas colaterales. Sin embargo, en la mayoría de los casos se trata de cómplices específicas y eficaces dentro de los esquemas de lavado de activos y de contratos corruptos.
El Ecuador necesita más historias de personas que lo hagan bien, que se superen cada día, ¡no más narconovelas! Tenemos una deuda con la Nación, al haber permitido que el imaginario popular piense que la única forma de salir adelante sea a través del narcotráfico y el dinero mal habido.